26 de Noviembre, Día de la Dignidad Pinareña

0 159

Cada 26 de noviembre los pinareños celebramos el Día de la Dignidad Pinareña, pero, ¿Sabemos por qué?

Recordemos primero que iniciado el siglo XX en esta porción de tierra cubana (Pinar del Río) -llamada por algunos “La cenicienta”- proliferaban los políticos que durante sus campañas electorales daban falsas promesas al pueblo, pero una vez en los cargos gubernativos solo atinaban a robar los fondos públicos.

También estaban aquellos llamados “cuneros”, es decir, los que se postulaban para senadores y no eran de estas zonas; ellos, muchas veces, gestionaban presupuestos para determinadas obras donde el costo real no tenía nada que ver con el monto asignado. Entonces, ¿A dónde iba a parar el dinero no empleado?, como es lógico, a los bolsillos de estos farsantes.

Fue así como esta provincia comenzó a deteriorarse de manera creciente y los entornos habitables no garantizaban una calidad de vida mínima. Las condiciones higiénicos sanitarias mostraban índices alarmantes para todas las capas de la sociedad, imaginen solo, que si la clase alta y media vivían en circunstancias precarias de pulcritud, ¿cómo sería para los pobres de entonces?

Fue así como comenzó a gestarse un movimiento de hombres dignos que decidieron buscar soluciones y en ese momento fueron liderados por el Doctor Tebelio Rodríguez de la Haya que propuso suplir la gestión oficial gobernante por un Comité Cívico.

La organización se encargaría de preveer acciones para sanear la ciudad, combatir las plagas que azotaban, así como construir obras sociales para el bien del pueblo vueltabajero.

De esta manera se comenzó a ver el cambio cuando muchas calles quedaron asfaltadas, caminos vecinales fueron mejorados, la fumigación se hizo habitual y las aguas albañales fueron canalizadas para sacarlas de la ciudad.

De esta manera, el 26 de noviembre de 1941 se creó el “Comité Todo por Pinar del Río”, un movimiento sin precedentes en Cuba que agrupó en su seno a personas de diferentes capas sociales, edades y sexo.

Fue algo impresionante ver al pueblo fusionado por el bien de la comunidad, unido por el decoro, la vergüenza y el honor de todos. Su lema inicial fue “Dejemos de ser la Cenicienta” y casi de inmediato, Rosa Delgado compuso el Himno de Pinar del Río, un canto que ayudó aún más a consolidar el movimiento popular.

Destaco además que esta movilización, que no distinguía status social, razas, creencias o edad; logró generar cambios en la infraestructura de la ciudad, también influyó de manera muy positiva en el desarrollo artístico, literario y musical de Vueltabajo.

Es de esa época la frase “Pinar del Río, la hospitalaria de Cuba” y era muy habitual que se organizarán verbenas, guateques, o tertulias destinadas a recoger fondos para contribuir a financiar las grandes obras asumidas.

A la postre, cada 26 de noviembre se organizaban desfiles en los que la alegría, la entrega y el compromiso cívico estaban presentes en cada uno de los participantes y las iniciativas eran un ejercicio habitual del imaginario popular.

El Comité Todo por Pinar del Río tuvo dentro de sus protagonistas principales a Efraín Martínez Andreu, Bernal Trinchería, Abel Prieto Morales , a Tebelio Rodríguez de la Haya y a Teófilo Raúl Reyes, pero sin dudas el más importante fue el pueblo, el cual demostró que en la unidad esta la base de las buenas acciones.

Al triunfar la Revolución, el estado asumió el mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad y los índices de calidad de vida se elevaron sin antecedentes en la historia. En 1985 a iniciativa de un grupo de intelectuales la fecha comenzó a ser celebrada y de esta manera el esfuerzo y entrega de aquellos hombres y mujeres no quedó en el olvido.

Dejar una respuesta

Tu email no será publicado.