Precios topados, ahora toca hacerlos sostenibles

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Una de las acciones del gobierno cubano para hacer efectivo  el incremento salarial en el sector presupuestado ha sido el control de los precios de determinados bienes y servicios a la población.

En varias provincias del país los Consejos de la Administraciones Provinciales han dictado acuerdos para poner en marcha la regulación. En Pinar del Río, por ejemplo, desde el pasado 15 de octubre  se toparon los precios de los productos agropecuarios y a partir de esa fecha quedó establecido el importe máximo  a recibir por  quienes se dediquen a la comercialización de estos alimentos.

Aquí, la aprobación se realizó después de prolongados análisis, que incluyeron al  Grupo Provincial de Trabajo por Cuenta Propia, organismos vinculados con la producción, distribución y venta, en  tanto se escuchó , además,  el parecer de especialistas, con el principio de defender a la población de posibles especuladores.

Sin embargo dentro de los pinareños existen comentarios tanto a favor, como en contra de la normativa. Por ejemplo hay quienes opinan que se están topando algunos precios en niveles muy altos,  otros plantean que no  queda claro que pasará con los cuentapropistas -que aún lo establecido- son capaces de violarlos de manera oportunista y unilateral y  no pocos se quejan del desabastecimiento de los mercados tras aprobar la medida, un asunto que pudiera ser casual.

No obstante, consideramos que la resolución  protege a las personas de menos ingresos económicos, pero no será efectiva si luego de topar los precios los productos se pierden de las carretillas, puntos de venta o mercados agropecuarios, una realidad vivida por estos días en Pinar del Río.

El objetivo de lo dispuesto es facilitar la adquisición de estos renglones sin desembolsar cifras groseras de dinero, además, no es posible cerrar los ojos ante la existencia de personas inescrupulosas que pretenden enriquecerse revendiendo productos que ni siquiera han producido,  recordemos que  en muchas ocasiones el revendedor gana más que aquel que  a golpe de trabajo le saca frutos a la tierra.

La medida está implementada, es necesario ahora hacerla sostenible y garantizar que los precios topados no sean solo para evadir a los inspectores. Porque para nadie es un secreto que lo que se pone en la tablilla de venta no siempre se corresponde con la realidad.

Ahora toca chequear  y controlar  la existencia  y venta de productos agrícolas en todas las estructuras autorizadas a la comercialización, la desnudes de estos sitios es a nuestro juicio una enorme fisura de esta medida  recibida con agrado por muchas familias pinareñas.

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