La mala higiene comunal es un serio problema que persiste en muchos lugares de la ciudad pinareña, lo que hoy constituye focos potenciales de microorganismos nocivos a la salud humana.
El tema es cuestionado por el pueblo de forma reiterada, sin embargo no aparecen las soluciones.
A la creación de microvertederos se suma, en esta ciudad, la situación con los registros de aguas albañales rebosados, muy compleja en los últimos tiempos.
Hoy les inquieta a los vueltabajeros que la inmundicia esté a la vista de todos y nadie tome una actitud consciente.
Entre los casos más críticos -que son muchos- señalan el vertimiento de aguas albañales en la calle Isidro de Armas. Allí coinciden dos hechos lamentables.
Uno frente a la parada de la ruta seis, en el Fruticuba, donde desde hace algún tiempo, los vecinos están tolerando la fetidez y toda la insalubridad que proviene de un desagüe obstruido.
El otro se puede apreciar algunos pasos más adelante, justo frente a la cafetería “Carol y Alex”, un sitio bastante concurrido.
La crítica situación, sin dudas, afecta la imagen de nuestra ciudad y deja mucho que desear, pues las aguas sucias y pestilentes corren por todo el contén y salen a la Calle Isabel Rubio.
Muchos se preguntan con razón si este tipo de evento no es tan peligroso para la salud humana, como la presencia de focos del mosquito Aedes Aegypti.
Cómo es posible que situaciones como estas se dilaten, en momentos en los que estamos llamados a reforzar las medidas higiénico sanitarias para preservar la salud.
¿Acaso esos vertimientos de aguas albañales, no constituye una amenaza potencial? ¿Qué están esperando los principales responsables para dar solución al problema? ¿Habrá que lamentar males mayores?
La crítica situación con la higiene comunal, en la que tiene una incidencia negativa el vertimiento de los registros de aguas albañales, es un hecho que requiere de una solución definitiva, sin más dilación.