Garantizar la seguridad de los niños y niñas que asisten a los círculos infantiles es una prioridad en Pinar del Río. Por ello, en cada una de estas instituciones se adoptan todas las medidas establecidas por la máxima dirección del país.
En Los Criollitos, por ejemplo, uno de los centros que nunca ha dejado de brindar servicios, a pesar de las restricciones por la COVID-19, las educadoras dialogan con los pequeños sobre el comportamiento que deben asumir para evitar el contagio de la enfermedad, en tanto, es responsabilidad de todos los trabajadores, velar por la limpieza de los juguetes y el lugar.
“Aquí no puede entrar la familia ni ningún personal ajeno, solamente los niños y trabajadores, se mantiene el pomo de hipoclorito para el lavado de las manos a la entrada del círculo y el lugar organizado para limpiarse los pies”, explicó la logopeda de la institución educativa, Ederlys Díaz Díaz.
“Se está respetando la distancia que debe haber entre los niños, por ejemplo, solo dos pueden estar jugando en las mesitas, lo mismo ocurre a la hora de la siesta, pues los catres se separan, acorde con lo establecido”, agregó.
“Las titas permanecen todo el tiempo con el nasobuco puesto al interactuar con los infantes, el lavado de los juguetes se hace diario, y solo se utilizan aquellos que están pintados con aceite, por ahora obviamos los de papel maché”, dijo.
Asimismo, se extreman las medidas higiénico sanitarias en el centro. “En este sentido, se dialoga con los pequeños sobre cómo debe ser el lavado de las manos, el círculo se limpia constantemente, se les pasan paños a todas las superficies, se realizan conversatorios con los trabajadores y familiares y se explica que hay medidas que llegaron para quedarse”, apuntó Díaz Díaz.
Por su parte, la jefa del departamento de la primera infancia, en la Dirección Provincial de Educación,Araceli Romero Gordillo, aclaró que, según lo establecido, sólo las titas deberán usar el nasobuco en estas instituciones, en tanto los pequeños, una vez que entren al centro no deberán tener puesta la mascarilla.
Y es que, en Vueltabajo, lo principal es hacer de los círculos infantiles, espacios seguros para los niños y niñas.


