“…En la tierra buena de los humildes” (IV)

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La herencia de la tierra.

La niña me mira asombrada. Sabe que la visita puede contribuir a que su padre le reste atención. Sin embargo, Jorge Luis Gómez sigue junto a ella y me cuenta.

El técnico veterinario de la Cooperativa de Crédito y Servicios Niceto Pérez, de Minas de Matahambre, ha tenido que hacer frente a los reclamos de los campesinos cuando muere algún buey o vaca y no pueden comercializarlos porque están en proceso de herencia de la tierra. Es lo que le orientan en su municipio, según criterio de todos los entrevistados.

Foto: Ivón Deulofeu.

Jorge Luis expresa que uno de los socios, Alfredo Miranda Machín, descubrió que alguien escribió mal el nombre de su papá fallecido en un documento y ha sido una traba de quince años para poder lograr la herencia de la tierra del padre. Afirma que el campesino durante ese tiempo ha necesitado comprarse una vaca. Está batallando y todo se le hace imposible. Murió un buey y no puede comercializarlo. La yunta de ellos ya es vieja y no le sirve para usarla en labores de la tierra.

Foto: Ivón Deulofeu.

Según el técnico veterinario de la Cooperativa Niceto Pérez en Minas de Matahambre, a quinientos metros de su casa “han muerto ocho vacas. No hay quien quiera hacerse responsable porque el señor falleció y no tenía hijos para heredar. Las vacas que quedan las tienen donde no hay condiciones”. Jorge Luis afirma que no le interesa a nadie. Es un tema que los jefes no se sensibilizan con él. Asegura haber planteado su inquietud a todas las instancias pero no le dan la solución.

“En el caso del campesino que falleció sin herederos, alguien de ochenta años que vivía con él pidió se llevaran el ganado porque ni soga tenía para amarrarlos. No había pasto para dar de comer y reiteraba siempre que era un hombre enfermo y no pasó nada” expresa un poco alterado el veterinario que ha sido testigo de cada baja dada a los animales.

Jorge Luis expone, que el presidente de la Cooperativa, Amaury, gestiona el tema porque no está de acuerdo con lo que sucede.

No sé quién dice la verdad, ni quién dice la mentira”, enfatiza el veterinario.

Ismael Vázquez (pulover rojo). Foto: Ivón Deulofeu.

En plena conversación llega Ismael Vázquez propietario de tierras y asegura “que es muy complicado el tema cuando se inician los trámites de herencia. Son entre cinco y diez años; de la alcaldía para la agricultura, después los abogados, los errores en algunos papeles y cuando se pierden, ni hablar. A veces, me cuenta, el proceso es tan largo que el futuro propietario ya tiene setenta o más años. ¿Quién dice que no puede morir en cualquier momento?

En la Cooperativa de Crédito y Servicios Niceto Pérez de Minas de Matahambre hay más de veinte campesinos que llevan años en el proceso de herencia de la tierra. Según el veterinario Jorge Luis no pueden ni vender ni comprar ganado. Mueren, se les da baja y hay que quemarlos. La comercialización -le dicen- no es posible.

¿Cuál es la política establecida por el Ministerio de la Agricultura del país para estos casos?

Espere en una próxima entrega la entrevista concedida a Radio Guamá por Eddy Soca Baldoquín, director de Suelos y Control de la Tierra en el Ministerio de la Agricultura de Cuba.

Foto: Internet.

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