“…En la tierra buena de los humildes” (VI)

0 89

“No hay justificación en la demora de los trámites ni en el desconocimiento de leyes que rigen el trabajo agrícola” afirma el delegado de la agricultura en Pinar del Río, Víctor Fidel Hernández Pérez, en entrevista concedida a Radio Guamá, ante la preocupación de un grupo de socios de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Niceto Pérez de Minas de Matahambre, por la demora, fuera de términos, de respuestas a los trámites de la herencia de la tierra que impide el normal funcionamiento de la unidad de producción.

El funcionario y subordinados que intervienen en los procesos vinculados a la agricultura en la provincia y en el municipio de Minas de Matahambre argumentaron, durante casi dos horas y media, sobre uno de los principales problemas que hoy los involucra en el quehacer de todos los trámites agrarios: la herencia de la tierra.

El delegado de la agricultura en Pinar del Río junto a sus subordinados en entrevista concedida a Radio Guamá. Foto: Ivón Deulofeu.

La directora provincial de control de la tierra en Pinar del Río, Nitza Benítez Llana, afirma que a la delegación han llegado solo tres casos de la CCS Niceto Pérez, de Minas de Matahambre. Los relaciona y explica elementos que hacen demorar la solución en dos de ellos. El tercero concluyó pasados cinco años. Expongo el de uno de los campesinos de la Niceto Pérez, para que se tenga una idea del tiempo que puede transcurrir el trámite de herencia de la tierra cuando se incumplen los términos establecidos en ley.

Un propietario de la tierra fallece en el 2012 y existen dos copropietarios, uno muere y el otro sale del país en el 2014. El hermano que queda formula la declaración jurada en septiembre de ese mismo año a fin de acreditar los derechos y bienes agropecuarios. Es decir, dos años posteriores al fallecimiento del propietario. No adjuntaron la totalidad de los documentos exigidos en la legislación agraria vigente en ese momento, a pesar de haber contratado un abogado. Las certificaciones de nacimiento y de defunción fueron presentadas en parte, en noviembre de 2014, el adeudo bancario en marzo de 2016. Las investigaciones se practicaron en febrero de 2016, los emplazamientos el 24 de febrero de ese mismo año. El criterio de la empresa se emitió en abril de 2017 y la tasación en junio de 2018. El expediente fue enviado a la provincia y devuelto en junio de 2019 ya que la tasación no fue realizada de forma única y conjunta, se confeccionó de forma dispersa; en un documento la tierra y en otro diferente los vacunos. Lo que según Benítez Llana debe ajustarse a las nuevas normativas en vigor. Debiéndola ejecutar el perito evaluador a cargo.

La funcionaria revela que el expediente gubernativo fue entregado a la Empresa de Tabaco Minas de Matahambre para la evaluación desde el mes de junio de 2019, comprobando en la actualidad que solo se ha realizado el conteo de los bienes, pero no el cálculo de los mismos. Durante la investigación se comprobó que como el copropietario de la finca salió del país en el 2014 se solicitó, posteriormente, a inmigración y extranjería, un documento que así lo certificara y fue aportado el 26 de diciembre del 2019 declarándolo emigrado”.

Han pasado nueve años desde el inicio de la solicitud de herencia en este caso, aún sin resolver.

La directora del centro provincial de Control de la tierra en Pinar del Río dice que se constata violación en la dilación de los términos procesales.

El Decreto-ley 125 REGIMEN DE POSESION. PROPIEDAD Y HERENCIA DE LA TIERRA Y BIENES AGROPECUARIOS en su artículo 30 establece que dentro del término de 90 días siguientes al fallecimiento de un agricultor pequeño, las personas que consideren tener derecho sobre la tierra y bienes agropecuarios propiedad del fallecido, deberán presentar anta la representación territorial del Ministerio de la Agricultura su solicitud de declaración de derechos y adjudicación, y demás documentos que sustenten su petición, según haya establecido dicho organismo y cada representación territorial del Ministerio de la Agricultura dictará, dentro del término de 90 días, la resolución correspondiente”.

La resolución 170 que es el reglamento último que complementa el Decreto-Ley 125, en la sección segunda, de las facultades de la administración, en su artículo 4 refiere que las direcciones, departamentos de suelos y control de la tierra y unidades de registros agropecuarios, según correspondan, en sus diferentes niveles, acuerda de oficio las medidas necesarias para mantener la igualdad de las partes en el proceso, evitar demoras y concentrar en un solo acto las diligencias que puedan practicarse conjuntamente e imponer lealtad y probidad en el debate jurisdiccional. Así mismo previene y corrige en su caso, cualquier conducta contraria al estricto respeto de estos principios.”

Amaury Junco Torres, presidente de la Cooperativa de Créditos y Servicios Niceto Pérez de Minas de Matahambre, afirma que son 23 los campesinos que esperan la herencia de la tierra, mientras Yuleidi Menéndez Seijo, directora general de la empresa agropecuaria de Minas de Matahambre afirma que son 12. Aunque la cifra importa y pudiera delatar descontrol de alguna de las partes, lo más significativo es el limbo jurídico en que se encuentran los solicitantes y la ausencia, en todos los casos, de un administrador provisional con facultades para continuar el rumbo. Una solución provisional que, a decir del delegado, “no es lo que resuelve” pero visto los casos hubiese solucionado la situación durante los años de espera de la conclusión del trámite de adjudicación de herencia.

“Las cooperativas, refiere la directora del centro provincial de control de la tierra, cuentan con la prestación de un servicio jurídico que son los especialistas que asesoran al campesinado, e igual debe suceder en todas las entidades vinculantes en el proceso de herencia de la tierra”.

Sin embargo, opino que no basta contratar los servicios jurídicos, si la comunicación no fluye en todos los sentidos y se da seguimiento a lo entregado. Cuando se abre un proceso de este tipo pueden surgir elementos que obstaculizan, pero igualmente deben existir el interés y la responsabilidad asumida de llevarlos a término como indican el Decreto-Ley y los reglamentos complementarios que fijan con claridad las obligaciones para la tramitación del proceso en su totalidad.

La resolución 24 del 91, que es el reglamento que complementa el Decreto-Ley 125, vigente al momento de los trámites de los campesinos de la Niceto Pérez, refiere en su artículo 31 y 32 lo siguiente:

ARTÍCULO 31.- A partir de la radicación definitiva del expediente, la Dirección Municipal dispondrá de un término de 45 días para efectuar en el mismo los trámites que se requieran, transcurrido el cual lo elevará al Delegado Territorial por conducto del Departamento Jurídico de la Delegación.

ARTICULO 32.- Cuando resulte imprescindible para el normal funcionamiento de la unidad de producción, en el transcurso de los trámites de adjudicación, el Delegado Territorial dictará Resolución autorizando la administración provisional de dicha unidad. La autorización se dará al heredero que designe la mayoría y, de no haber acuerdo, al que decida el Delegado Territorial. Contra la antes mentada Resolución no cabrá recurso alguno.

Igual referencia hace la resolución 170 de 2017.

Foto: Ivón Deulofeu.

El delegado provincial de la agricultura en Pinar del Río, Víctor Fidel Hernández Pérez, afirma que “ningún trámite que esté fuera de término es legal”.

“Hay un dejar de hacer lo que corresponde”, asevera el delegado provincial al referirse al caso que nos ocupa. “La comunicación interpersonal con el campesino es la más efectiva”, reconoce el funcionario. Ratifica que los directivos en Minas de Matahambre tenían que conocer el problema y haberle dado solución”.

Lo primero, dijo el delegado provincial de la agricultura en Pinar del Río, es resolver los trámites e investigar a fondo lo denunciado y no dejar impune ningún hecho “Nosotros somos los responsables de cuanto se ha dejado de hacer y de lo que se hará”, reafirma el delegado provincial de la agricultura en Pinar del Río, Víctor Fidel Hernández Pérez quien reconoce la importancia de la capacitación a los trabajadores agrícolas en todos los niveles.

La tierra les pertenece a los campesinos mientras la trabajen y aporten. Foto: Ivón Deulofeu.

Los campesinos cubanos confían en el sistema social y político que los hizo propietarios, así lo reflejaron los entrevistados. Saben que la tierra les pertenece mientras la trabajen y aporten. Sin embargo, creo que si algo hay que quitarle al agricultor es la burocracia que le espera cuando tiene que asumir algún trámite. Lo de él son los vericuetos de la tierra y no el dejar de hacer porque algunos supuestos entendidos parece que no entienden.

Si hay personas que necesitan una ventanilla única, son los campesinos para que en un solo acto presencial depositen sus documentos y que otros se encarguen de halar la carreta de trámites.

La mayoría de los campesinos de la CCS Niceto Pérez en Minas de Matahambre en gestiones de herencia de la tierra sobrepasan los 75 años. Si el Decreto-Ley 125 y sus reglamentos se incumplen, como en los casos expuestos, alguno de ellos no se sabrá heredero.

La sensibilidad al dirigir es la primera puerta al éxito. Resolver los problemas internos que obstaculizan el hacer en Cuba es prioridad del Estado. No olvidemos que cada asunto, para desarrollar la economía del país, pasa por las personas que asumen las responsabilidades y por tanto tienen el deber de hacerlas cumplir.

Radio Guamá dará seguimiento a los temas y agradece a Víctor Fidel Hernández, delegado provincial de la agricultura en Pinar del Río, la prioridad de la solicitud de entrevista, en su agenda de trabajo semanal.

También puede leer:

“…En la tierra buena de los humildes” (I)

“…En la tierra buena de los humildes” (II)

“…En la tierra buena de los humildes” (III)

“…En la tierra buena de los humildes” (IV)

“…En la tierra buena de los humildes” (V)