Laura Elena es una joven de 23 años a quien le apasionan los animales, por eso ha llegado a tener hasta 10 perros en su casa, en tanto encuentra un hogar responsable al que entregarlos.

Como muchos cubanos espera con ansias la entrada en vigor, en nuestro país, del Decreto Ley de Bienestar Animal. Mientras llega la norma, ellos no están inmóviles, aprovechan el tiempo para crear conciencia en la ciudadanía y, a la vez, sumar a otros al propósito.
Cerca de 80 personas, en su mayoría jóvenes, conforman el grupo Espíritu Animal, en Pinar del Río. Sus fundadores pertenecían a otro, pero los deseos de hacer más los llevaron a emprender su propio camino, hace un año ya.
Como una de las mejores experiencias de su vida califica Laura Elena el formar parte del colectivo:
“Es emocionante recoger un perrito indefenso, con sarna, desnutrido, anémico y ver como se pone lindo, como le va saliendo el pelo. Cuando les buscas una familia es reconfortante”.
Por Whatsapp y Facebook se articulan estos pinareños que sueñan con un proyecto autosustentable que permita garantizar la alimentación de los animales rescatados y, a la par, aportar a la economía local.
LOS PRIMEROS PASOS
Según cuenta Malena Rodríguez Almora, una de las integrantes del grupo, desde el inicio se dirigieron al Gobierno Provincial en busca de apoyo.
“Encontrar oídos receptivos a la iniciativa nos ha motivado, pero lamentablemente no se cuenta hoy con el respaldo jurídico que nos permita emprenderlo.
“Esto no impide que nos mantengamos haciendo nuestra labor de rescate de animales abandonados. Los llevamos a casas con patio hasta la búsqueda de un hogar, siempre cumpliendo los protocolos establecidos por Higiene y Epidemiología.
“También hemos pedido a los responsables de Zoonosis que nos contacten cuando recojan animales para buscar quienes los acojan mediante la adopción”.

El pasado 26 de febrero fue aprobado por el Consejo de Estado el Decreto-Ley de Bienestar Animal. Esta norma jurídica sustenta la implementación de la Política de Bienestar Animal en Cuba, aprobada el 19 de enero de 2021.
EL MARCO LEGAL, UNA ESPERANZA
Con el incentivo que implica la aprobación de la norma, los integrantes de Espíritu Animal sueñan materializar una idea que permita ampliar su capacidad de acción, aportar a la economía y a la sociedad.
“Hoy trabajamos en un proyecto que presentaremos al Consejo de la Administración Municipal y al Centro de Gestión Estratégica del Desarrollo Local para crear un refugio al que podamos llevar animales callejeros, alimentarlos y medicarlos.
“Pretendemos que sea autosustentable a partir de la cría y comercialización de animales de raza, que puedan ser vendidos a precios razonables, lo que dotaría de fondos al proyecto para la adquisición de medicamentos, alimentos y gastos de infraestructura. Además nos apoyaríamos en la cría de animales para el consumo y en la agricultura”, refirió Rodríguez Almora.

Entre tanto sea posible la materialización de los sueños los integrantes de Espíritu Animal siguen empeñados en disminuir las poblaciones callejeras.
Están convencidos que la nueva norma jurídica impone bases importantes, pero este no es el logro definitivo, con su implementación viene la etapa más compleja y es la de ser una sociedad en la que primen actitudes en favor de la protección, el cuidado y sobretodo el amor.