Fitosanidad, la magia de dar salud a las plantas

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Cuba celebró ayer el Día del Trabajador Fitosanitario, una jornada que gana en importancia en el Año Internacional de la Sanidad Vegetal.

Gustavo Rodríguez Rollero, Ministro de la Agricultura, felicitó al personal vinculado a la lucha contra plagas y enfermedades en las plantas, a través de una carta a los colectivos del sector, en reconocimiento a la destacada labor realizada en estos 54 años por la Sanidad Vegetal en el país caribeño.

La elección de la fecha deriva de Patricio Cardín, primer investigador cubano, que trabajó temas relacionados con la Entomología, y que nació el 17 de Julio de 1884.

Actualmente hay un llamado de historias de interés humano sobre la sanidad vegetal, en las que se les pide a las personas que compartan sus experiencias personales e inspiren a otros a tomar medidas, ya sea a nivel gubernamental o para pequeñas parcelas, acciones que capaciten para los programas de agricultura, y que busca promover la soberanía alimentaria.

La importancia de las plantas

Las plantas son la base fundamental para la vida en la tierra, y son el pilar más importante de la nutrición humana. Ellas proporcionan el 80% de los alimentos que consumimos y producen el 98% del oxígeno que respiramos.

Actualmente el 40% de los cultivos alimentarios mundiales se pierden cada año a causa de plagas y enfermedades vegetales, esto hace que millones de personas sufran hambre y perjudica gravemente la agricultura.

El cambio climático ha entrado a jugar un gran papel en esta problemática: la diferencia de temperaturas, la humedad y los gases de la atmósfera modifican el crecimiento y la capacidad con que se generan las plantas, los hongos, y los insectos, alterando la interacción entre las plagas, sus enemigos naturales y sus huéspedes.

La larga lucha contra el hambre

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la propagación de estas pestes ha aumentado drásticamente en los últimos años. La globalización, el comercio y el cambio climático, así como la menor capacidad de recuperación de los sistemas de producción debido a la intensificación de la agricultura durante años contribuyen a ello.

Estas enfermedades vegetales pueden propagarse fácilmente a varios países y alcanzar dimensiones de epidemia. Los brotes y los recrudecimientos pueden provocar pérdidas enormes de cultivos y pastos, poniendo en peligro los medios de vida de los agricultores vulnerables y la seguridad alimentaria y nutricional de millones de personas cada vez.

Las langostas, las orugas, las moscas de la fruta, la roya del trigo y las enfermedades del plátano y de la yuca son algunas de las plagas y enfermedades transfronterizas más destructivas que afectan a las plantas.

El comercio o los movimientos migratorios de las personas, los factores ambientales y meteorológicos como el viento, los insectos u otros patógenos transmitidos por vectores figuran entre las formas de propagación más comunes de plagas y vectores.`

El Año Internacional de la Sanidad Vegetal (AISV) busca precisamente concienciar a nivel mundial sobre cómo la protección de la salud de las plantas puede ayudar a erradicar el hambre, reducir la pobreza, proteger el medio ambiente e impulsar el desarrollo económico. Las políticas y las medidas de promoción de la sanidad vegetal son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.