Los trabajadores de la Industria Alimentaria en Pinar del Río tienen muchas razones para festejar su día, este 25 de enero.
En medio del peligro de la COVID-19, la voluntad de superar carencias y dificultades, incrementando y diversificando producciones, dice mucho de la valía de los obreros y operarios de las fábricas que integran este gremio en Vueltabajo.
No están conformes -me dicen-, pues saben que todavía la demanda supera la oferta, por eso concentran sus esfuerzos hacia la calidad, sello que debe distinguir todo lo que se haga en materia de producciones y servicios.
Y prueba de ello fue el desempeño de algunas de sus entidades. Reconocimiento a los centros gastronómicos Glykys y Bucán, por la entrega de pedidos diversos a domicilio.
También resaltamos, el aporte de conserveros, operarios de las fábricas de galletas y confitería, para sobrecumplir el encargo estatal llevando surtidos a bodegas y carnicerías de los diferentes Consejos Populares del territorio.
Y es que los más de siete mil afiliados a este sector en la provincia, reconocen la importancia de entregar al pueblo lo mejor de sí como lo confirma en sus palabras la trabajadora de Glykys, Aliocha Montoto Muñoz. Escuche su testimonio.









