Miguel, el encantador de orquídeas
Cada jornada es única para el protagonista de la historia de hoy.
Miguel Izquierdo, aunque vivía en los montes de Isabel Rubio en el municipio de Guane, optó por una carrera que en principio tenía mucho que ver con las ciencias informáticas. Confiesa este joven de 33 años, que todo eso fue para no quedarse sin estudios, porque su gran pasión es la naturaleza.
“La pasión por las plantas surge desde niño, soy nacido y criado en el campo, lo que significa que amo la naturaleza, el entusiasmo por las orquídeas comenzó 11 años atrás cuando cambié el campo por la ciudad, que para suerte me llevó a su descubrimiento”.
Para este emprendedor nato no hay tarea difícil. Desde hace años vive aquí en Pinar del Río y a pesar de la mudanza no deja de soñar en sus plantas, el olor a hierba mojada, el sonido de las aves, el trote de los caballos; nada le es indiferente. Tal vez por eso decidió emprender un proyecto de vida que lo tiene apasionado, el cultivo de orquídeas, seres naturales únicos.
Miguel habla de sus pasiones y percibo en su voz, más que amor por lo que hace.

“Me gustan todas las plantas, pero sí, lo que más cultivo son orquídeas, aunque tengo otro tipo de plantas, no muchas, porque por desgracia no cuento con espacio suficiente y ese es uno de los motivos por lo que me dedico a su cultivo, porque son plantas que no requieren de mucho espacio para lograrlas.
“Las orquídeas necesitan mucha luz y una humedad relativa alta. Son plantas asombrosas, algunas de cultivo fácil, pero otras requieren de mucho cuidado, por lo general y por las condiciones que ahora tengo.
“En casa están las más resistentes al sol y a la sequía, todas tienen algo asombroso que puede ser el tamaño, color, aroma y formas”.
Es de poco hablar, pero sus gestos lo expresan todo. No tiene el espacio vital que necesita, pero en su pequeño orquideario crece la maravilla. Este ha sido su refugio predilecto en tiempos de pandemia; ellas, sus más fieles compañeras.
“Este tiempo de aislamiento me ha servido para estar más en contacto con ellas. Las orquídeas -como te decía- llevan mucha atención, entonces les he podido dedicar tiempo, aunque cultivo las más resistentes, son muy propensas a enfermedades y cualquier cuidado es poco.
“Todo este período me ha servido para combatir algunas plagas que son tremendamente dañinas y que si te descuidas te las pueden matar.
“También ese día a día es gratificante ver cómo sale un nuevo retoño, que empieza a echar sus raíces, y ese retoño madura, echa una vara floral, que, si es alguna que nunca te ha florecido, entonces la velas como a un niño pequeño y verdaderamente, ha sido mágico”.

Miguel es un amigo cercano de las flores, en cada encuentro con ellas, descifra sus más enigmáticos secretos. La compañía de estas afrodisíacas especies le siguen manteniendo vivo su espíritu ambientalista, su pasión desmedida por las orquídeas.
“Yo creo que es esencial tener espiritualidad y en los tiempos que transcurren, el ser humano ha llegado a un desarrollo tecnológico tan elevado que hoy siente la necesidad de voltearse hacia la naturaleza en busca de un equilibrio. Creo que después de hablarte un poco de orquídeas, y no hay dudas de que son mis favoritas, aunque me gusten todas o casi todas las plantas ornamentales, ellas ganan, ellas se roban el show”
Así con una sonrisa que delata su amor por lo natural, el joven campesino aplatanado hoy en la ciudad, no da margen a pensar otra cosa; él, es el encantador de las orquídeas.