Más de 2360 kilómetros, un mar entero y ahora una Pandemia la separan de su familia y su querido país Antigua y Barbudas. Sin embargo, hoy no puede contener su alegría. Hace seis años aproximadamente que Adonica Danay Frederick llegó a Cuba con la meta de convertirse en Licenciada en Educación Primaria, un sueño que ahora es realidad.
Y es que ella, es una de las alumnas que en Pinar del Río, ha sido eximida de realizar su ejercicio de culminación de estudios, por sus resultados académicos y destacada labor estudiantil.
A Jorge Rodríguez Betancourt la noticia lo tomó por sorpresa. Él, que desde hace tres meses aproximadamente se encuentra en su natal Villa Clara debido a la situación epidemiológica que vive el país, aún sonríe cuando recuerda que en el futuro podrá contar orgulloso que se graduó como geólogo en medio de una pandemia.
Adonica y Jorge, son solo dos de los más de mil estudiantes que en la provincia más occidental del país, hoy sonríen alegres al saberse profesionales. Y es que, tal y como ellos afirman, ni siquiera la COVID-19, pudo tronchar sus sueños.