Responsabilidad ciudadana: fundamental en el enfrentamiento a la COVID-19
Niños que juegan en el parque -muchas veces sin nasobuco-, aglomeración en colas, fiestas familiares que no miden consecuencias, visitas a casas de vecinos sin adoptar las medidas higiénico sanitarias, falta de distanciamiento físico entre las personas, en fin, falta de responsabilidad ciudadana.
Y sí, aunque parezca inconcebible, a más de un año de pandemia, estas son conductas que persisten en Pinar del Río. Como resultado, un aumento significativo del número de casos positivos a la COVID-19.
Aquí, todavía proliferan irresponsables que, sin dudas, han bajado muchísimo la percepción de riesgo y tienden a relajarse, ser indisciplinados y disminuir el control, sin tener en cuenta que estos son tiempos de cuidarnos más, porque las cifras no mienten y las estadísticas de la provincia en los últimos días, son abrumadoras.
La realidad nos demuestra una y otra vez que al bajar la guardia y confiarnos, los números se disparan y todos somos más vulnerables.
Hay que ser oportunos, no ocultar síntomas, evitar las salidas innecesarias, mantener el distanciamiento físico, usar correctamente el nasobuco y no olvidar la desinfección constante de las manos, porque, no cabe dudas de que la responsabilidad ciudadana tiene que ser protagonista de esta historia.
Asimismo, tal y como han insistido autoridades del territorio, es preciso continuar mejorando la calidad de las pesquisas, ser más rigurosos en la identificación de los contactos de casos positivos y aislar también -en el menor tiempo posible- a los contactos de contactos, en aras de ganar en oportunidad para el estudio, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
Y es que, más claro, imposible. A la COVID-19 solo podemos ganarle con responsabilidad, conciencia y percepción de riesgo. Y por mucho que repitamos esta idea, no se trata de un discurso de rutina, sino de una alerta oportuna, porque lo que sí está claro es que esta enfermedad mata, y cada día aumentan las cifras de fallecidos y pacientes en estado grave y crítico, en el país. Por eso, analicemos nuestras conductas y dejemos a un lado el cuestionamiento de lo que hacen otros. La situación precisa hacer las cosas bien, y lograr que nadie, ni por un momento, baje la guardia.
